Spielberg, niño eterno.

He aquí la resurrección de un gran cineasta, no sabemos si en realidad sus nietos tuvieron la idea o si el director se sometió a regresiones hipnóticas pero “Ready player one” es joven y muy emocionante. Cine para chavos, chamacos, moconetes y niños eternos, que logra divertir y entretener en cada segundo. Resulta interesante el sabor fresco y audaz considerando que las últimas películas de Spielberg ya daban flojera, demasiado serias y grises.

Ready Player One es “gamer”, para los que sepan lo que significa eso. Sin embargo, aunque los personajes y la historia son de alta calidad hay una falta de dramatismo o fundamento en la trama, pero al final tenemos (menos mal), un mensaje muy positivo que invita al espectador o sociedad a apagar sus dispositivos electrónicos, cortar internet y vivir la vida real al menos los martes un poco inspirado en los lunes sin carne de Paul McCartney.

Recomiendo esta experiencia juvenil llena de sorpresas y referencias pop, véala con su lado infantil y pasará un grato momento.