SUPERLATIVA NOTA ROJA

 

Foto tomada de https://www.forbes.com.mx/culiacan-siembra-el-caos-en-el-gobierno-de-mexico/.

SUPERLATIVA NOTA ROJA

FC

 

Arriba y abajo

En el espacio exterior, todo marcha de rechupete, la equidad de género incluida. Dos mujeres astronautas, salen de la Estación Espacial Internacional, caminan por el vacío y cumplen con éxito la tarea de reemplazar un controlador de potencia averiado. Regresan indemnes. ¡Hurra!

Pero aquí abajo, en la porción terrestre que ocupa México, las cosas pintan negras, o negras y rojas.

El GPS señala Culiacán, en Sinaloa.

Del Estado que mira al Atlántico conservo claras remembranzas.

La lectura reiterada de la obra histórica de uno de sus hijos dilectos, José C. Valadés, a quien alcancé a conocer. Historiador, periodista, entrevistador tras la raya de revolucionarios exiliados, don José. Digo que sus episodios nacionales merecen mayor consideración académica, y que su reconstrucción del porfirismo informa una poética.

Y cuenta la amistad entrañable con su hermano Edmundo, el notable cuentista y periodista (“maderistas” él y yo, por nuestra afición a la calle de Madero que antes llamárase, con justeza, Plateros, en pleno centro de la Ciudad de México), y con Diego, su hijo, notable constitucionalista y político de buena pluma.

Y está el viaje sentimental que hiciera a Mazatlán y que el tiempo no borra. Mi pareja de entonces, las ostionerías del centro del puerto, los paseos marítimos por Olas Altas, presididas por el Faro.

Foto tomada de https://www.milenio.com/policia/narcos-incendian-culiacan-liberan-hijo-chapo.

 Los hechos

Pues hete que, en Culiacán, el jueves 17 del presente, estalla una guerra entre narcotraficantes de cepa, dos de los hijos del Chapo Guzmán (preso en Estados Unidos), y la nueva (se dice) estrategia de seguridad del más o menos nuevo gobierno federal.

 Partes y saldos

En lo estrictamente policial: dos narcotraficantes rescatados de sus captores: Iván Guzmán, que una vez libre, libera a su hermano Ovidio; 9 autos incendiados y 42 que fueron despojados a sus ocupantes; 19 bloqueos; 14 agresiones a las fuerzas del orden; un penal tomado que abre las puertas a 55 reos.

 

Foto tomada de https://elpais.com/internacional/2019/10/18/mexico/1571422172_123900.html.

En lo táctico-estratégico, las sendas confesiones del secretario de Seguridad, Alfonso Durazo, y del secretario de la Defensa, general Luis Cresencio Sandoval, de un operativo fallido que se proponía cumplimentar la petición gringa de extraditar al Chapito Ovidio.

La cosa habría estado así. Con deficientes comunicaciones, sin informar a los mandos superiores, y sin calibrar ni la fuerza ni la prontitud de respuesta narca, la Guardia Nacional resuelve atender la petición de captura y extradición. Y Troya arde.

Foto tomada de http://www.eslocotidiano.com/articulo/sociedad/mueren-5-delincuentes-civil-policia-reo-balaceras-culiacan/20191018154121057044.html.

¿Fue estrictamente de esta guisa?

A saber.

Lo indudable es la territorialización de la delincuencia organizada, más organizada a todas luces que una flamante Guardia Nacional que no termina por integrarse, cobrar identidad, pese a la mayúscula inversión, presupuestal y palabrera (en esos paseos por Olas Altas, mi acompañante y yo, presenciamos uno de los primeros operativos narcos; restaurante playero; arribo súbito de una camioneta negra con cristales polarizados; localización y toma del objetivo, un comensal introducido con violencia al vehículo, que huye a todo gas; la situación se ha vuelto ingobernable desde entonces).

Por indagar queda la presencia de agentes norteamericanos en el lugar de los hechos.

 AMLO y el pasado inmediato (e inmediato)

Con Culiacán en vilo, la población con el Jesús en la boca, el comercio y el transporte públicos paralizados, se pregunta al Ejecutivo Federal y jefe de la Guardia Nacional, si su estrategia de seguridad era un fracaso. Lo niega. Se vanagloria de los avances. Le tunde a los conservadores, autores de la especie del fracaso, y se separa de cualquier comparación con Felipillo Calderón, a quién ya había llamado “General Borolas”.

Y la cosa queda en que el repliegue de las fuerzas públicas tuvo como propósito evitar una masacre de inocentes.

¿Será?

Foto tomada de https://diario.mx/nacional/huyen-en-culiacan-familias-de-militares-20191020-1576938.html.

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