NOTAS AL CANTO DE LOS DÍAS (III)

 

NOTAS AL CANTO DE LOS DÍAS (III)

Fernando Curiel

 

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Penúltimo día de la Feria del Libro de Minería. Amén de la presentación de Crónicas de Luis G. Urbina, prólogo y selección de Julio Torri (dentro de un programa de reediciones de la BEU que hace del suyo un catálogo vivo), en la que me acompaña Lourdes Franco, pretexto también del comentario de su edición reciente de las crónicas españolas del que fuera secretario particular del Ministro Justo Sierra; me interesan dos presentaciones más, una que involucra a mi hermana Guadalupe, impulsora en su momento de un seminario avocado a la prensa nacional del siglo XIX (suya será también la idea de digitalizar dicho corpus), y otra dedicada al libro que recoge el pasado homenaje de la UNAM a Porfirio Muñoz Ledo.

Domingo este del 4 de abril, que se anuncia soleado y caluroso. Si hay tiempo, visitas al Museo Postal y a la exposición de Carlos Mérida, en el MUNAL (no lo habrá). En el Palacio de Minería, la esperada multitud, pero con menos gente que en el pasado. Aunque quizá acabe por imponerse la necesidad de un nuevo recinto ferial, dada la incomodidad para expositores y visitantes, en la propia Ciudad Universitaria, por ejemplo, mientras que la Feria de Minería (ejemplo también), podría dedicarse al libro de ingeniería (ingenierías), con su correspondiente programa difusor (grandes obras constructoras, testimonios, mesas redondas con temáticas de clara actualidad).

La del Hombre, por igual, especie constructora y destructora.

 

1. Luis G. Urbina

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Café en Los Girasoles con Lourdes, Antonio y María. La Plaza Tolsá, con El Caballito ya sanado de la salvaje intervención veterinaria que casi la deja sin piel, empieza a apuntar el paisaje que adquirirá durante el día. Danzantes de la Mexicanidad, chamanes, sanadores, turistas, vendedores ambulantes. Sonido lastimero, de buque en la niebla, de los caracoles, y sahumerios sahumando el aire. Y no tardará en montarse una manifestación de la UAM en huelga (va para un mes), reclamando el regreso a las aulas; y exhibir un predicador una manta aclarando que la felicidad no se halla en el Kamasutra sino en la Biblia.

3. Plaza Tolsá.jpg

 

4. Caballito

 

Aún cerrado el “kiosco” en el que suelo adquirir los calendarios con la firma Helguera, en la corriente (aunque menos crítica y más dada a las “pin ups” vernáculas) de la de el inmenso José Guadalupe Posada.

Empezamos a tiempo, en la Sala de Rectores. Se leen las instrucciones de comportamiento, tanto para los hablantes como para la audiencia. Como siempre, los retratos rectorales tejen una historia prosopográfica de la Universidad Nacional de México, fundada porfírica en 1910, adoptada por la Revolución, y declarada autónoma en 1929. Quizá valga la pena retomar el proyecto de un catálogo comentado (historia intelectual) de los señores Rectores, que por las fechas del Centenario de la Máxima Casa de Estudios, me fuera vagamente solicitado.

Público que paso a paso se ve atraído por las dos figuras involucradas, el Urbina aunque romántico ateneísta, y el ateneísta químicamente puro Julio Torri. De quien, Juan José Arreola, en un homenaje que le dedicamos, ideó este título “Julio en su torri”.

 

2. Julio Torri.jpg

3

Para abrir boca, leo un breve texto sobre LA REVOLUCIÓN DEL LIBRO DE BOLSILLO, a partir de la anécdota en la que a Allen Lane, empleado de la editora Bodley Head de Londres, en la pausa de una estación ferroviaria, repara en la necesidad de libros pequeños, baratos, de pasta rústica pero calidad literaria incuestionable. Son los 30’s. Una Europa dividida entre fascista y antifascista se arma para la que será la Segunda Guerra Mundial. En 1935, nace Penguin. Y cuatro años más tarde, aunque sin cubrir todavía el tamaño poket, pero sí el resto del perfil, nace, en México, la Biblioteca del Estudiante Universitario. A la que, como señalara una joven asistente, en la sesión de diálogo (nos dará tiempo), no pocos debemos parte grande de nuestra formación/información literaria, histórica, sobre el país.

(Pienso, pero no lo digo, que a lo mejor, el horno ya está para bollos. Que la BEU trasponga el circuito intramuros y, extramuros, se oferte al público general, y no sólo inspire imitaciones aquí y allá).

 

8. BEU.jpg

 

7. Penguin

 

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