Yo, Tonya. Tú, tarzán.

Desde la cultura más primitiva del amarillismo estadounidense resucita Tonya Harding quién fue la figura más polémica del patinaje artístico en hielo.

Recuerdo claramente el caso, casi tan sonado como el de O.J Simpson a mediados de los 90s. Una gran atleta, pero red neck, históricas piruetas, pero red neck…

A Tonya Harding nunca le importó ser la oveja negra entre sus impecables y pulcras adversarias, todo lo contrario, las críticas solo añadieron moños y pedrería a los estrafalarios trajes de patinaje que ella misma se confeccionaba. Todos o casi todos sabemos lo que pasó, el exhaustivo juicio, los paparazzis pero, ¿qué paso con Tonya? Lo obvio, se convirtió en luchadora, siempre lo fue y los golpes ya eran un estilo de vida desde antes de entrar al ring.

Sin duda una impecable interpretación de Margot Robbie, intensa y con la cabeza siempre en alto, logra dar dignidad a quien nunca la tuvo, al menos a los ojos de la sociedad elitista del patinaje y medios.

Buena película, drama palomero, chusca en momentos, en fin, bienvenida otra película situada en los años 90s que al menos raya en honestidad más que en amarillismo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s