RULFO EN “CULTISUR”

RULFO EN “CULTISUR”

Fernando Curiel

Como heredera de las regalías JR, su Fundación puede mostrarse inquisitorial, intolerante, dogmática, de pensamiento único, rulfi-fundamentalista. La UNAM, no. Institución por naturaleza pluralista, tolerante, universal, abrigo de las discrepancias.

Semana Mayor. Llego a la tertulia taxqueña con la edición conmemorativa 100/RULFO, adquirida en EDUCAL (buena librería, la verdad, aunque  últimamente escasa en “gifts” y “gadgets” turísticos) de la Casa Borda, con la escultura del minero prodigioso realizada por Paco del Toro. Sitio obligado de “selfies”. Qué opino, me disparan a quemarropa, de que la Fundación Juan Rulfo ordenara retirar pero ya la publicidad rulfiana con vistas a la llamada Feria del Libro y de la Rosa; la verdad, a fe mía, imitación extra-lógica (diría Caso o Ramos, cosa de buscar la cita) de una de las promociones de la todavía poderosa industria editorial culé (que como sigan en Cataluña con la Línea Mass, acabarán en menos).

¿Qué sé a ciencia cierta? Una carta. Una carta de octubre del año pasado, dirigida al Presidente de la República (y de ahí para abajo), prohibiendo al Estado, a los Estados, a los Municipios y no recuerdo si también a las comunidades indígenas autónomas de Chiapas y Oaxaca (y ahora también Michoacán, Chedrán), organizar homenajes en torno al centenario de Rulfo. La UNAM quedó exenta de la terminante pero fuera de lugar prohibición. La neta: off side.

               Porque uno es el derecho patrimonial sobre la obra de legítimos herederos, y otra la legítima obligación pública de rescate y cultivo (crítico también, por supuesto) del patrimonio tangible e intangible. Asunto, lo he redicho, en México, de Seguridad Nacional. Por causas internas y externas, nuestra verdadera cultura es Cultura de Resistencia.

El pretexto del retiro publicitario, lo fue la presentación programada, por parte de la Coordinación de Difusión Cultural, la anfitriona de la feria, del libro Había mucha niebla o humo o no sé qué. Exploración sobre la obra literaria de Juan Rulfo (¡vaya título!), de Cristina Rivera Garza. Reputado por el “preciso” de la fundación “difamatorio”. ¡Atiza!

Libro

Al margen del cuestionamiento de la razón aducida por el funcionario privado (privado también de “pedrigí” en el campo de los estudios literarios, que no es lo suyo), en la Carta-Diktat, en el sentido de que los homenajes sólo sirven para dar inmerecido reflector a comentaristas que no saben na de na; el desdén a la Feria del Libro y de la Rosa, reviste un conflicto de intereses. Como heredera de las regalías JR, su Fundación puede mostrarse inquisitorial, intolerante, dogmática, de pensamiento único, rulfi-fundamentalista. La UNAM, no. Institución por naturaleza pluralista, tolerante, universal, abrigo de las discrepancias. Y una de cuyas misiones humanistas es la factura de la historia (las historias) de las patrias letras. Labor todavía magra, en pañales.

Sí: conflicto de intereses. Tal fue mi opinión.

¿No hay mano negra publicitaria, deslizó, escéptico, un contertulio? Por lo antes dicho, impensable por parte de la programadora de la feria. Respondí.

 

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