AGENDA URBANA / MI ZONA CERO

AGENDA URBANA / MI ZONA CERO

Fernando Curiel

Digo, entre burlas y veras, que los integrantes de este blog “Puño electrónico”, somos un grupo de resistencia en el  sistema cultural y sus tropas de ocupación burocrática. Rolando Morales, editor-impresor dotado de probados talentos para el diseño elegante y la hechura artesanal. Priscilla Pomeroy, joven “todo terreno”, videoasta, compositora y cantante, actriz si la apuran. Mi hija Paula, bailarina, actriz, dramaturga, escritora abundante en dones. Liliana Mercenario Pomeroy, pintora excepcional, que desde los 70’s del XX se sitúa en la colina en la que Leonora Carrington y Remedios Varo intercambian figuraciones y transfiguraciones. Dos periodistas y fotógrafos, Antonio Sierra y Octavio Olvera, en esa dimensión criolla de prensa a la antigua y Redes de última hora, fotoperiodismo artístico y “fuentes” inéditas. Y el que escribe, hijo renegado de la generación de La Onda, con un pie en el humanismo clásico del Ateneo de la Juventud y la socio-crítica de los de Medio Siglo (y cuya sola experiencia en este campo ha sido su participación en el experimento extremo que se llamó “Perrea un libro”).

img_0343-1

Desplegamos una colección de fascículos y libros, Dares y tomares, y este blog, “Puño electrónico”, magazine.

Deseo recordar que al igual que Paula, me debatí entre la actuación y la literatura. Voy a asomarme a esa etapa subterránea.

c56

Estudio Derecho (turno matutino) y Arte Dramático (turno vespertino); comparto con Manuel Ojeda un departamento en Río Atoyac, colonia Cuauhtémoc, al lado del bar-restaurante Csardas y a un paso del café Kabah; me desempeño en dos “establos”, un grupo teatral y otro literario; el primero entrenado por Héctor Mendoza y el segundo por Juan José Arreola, ambos en lo suyo mezcla del “Cuyo” Hernández (box) y Nacho Trelles (futbol).  La crema de la crema. En los 50’s ya los había reunido Poesía en voz alta.

Mis referentes urbanos son como siguen. Inmediatos: la Diana Cazadora (dialogo con ella por la mañana temprano y por la noche ya tarde, desnuda como si nada); el Edificio Chapultepec, el restaurante Chapultepec, el mítico Cine Chapultepec; la Librería del Cristal; el edificio Art Decó de la Secretaría de Salud; y los majestuosos leones de la entrada al Bosque de Chapultepec. Mediatos: la Casa del Lago, el taller Mester en Río de la Plata, la Unidad Artística y Cultural del Bosque, el Bosque de Chapultepec, a partir de 1964 el Museo de Antropología e Historia y el Museo de Arte Moderno y, más o menos cerca el IFAL en Río Nazas y, lejos, en el Pedregal, Ciudad Universitaria.

img_0339

Digresión. No manejaba todavía, pero imposible imaginar entonces el modus operandi de bandas que se han soltado por Avenida Universidad: en sincronía de relevo, primero una jovencita, luego dos mozalbetes, se hacen señas alarmadas del estado de una de las llantas delanteras; no lejos espera otro tipejo para orientarte rumbo a una llantera, o una calle propicia. Engañifa. O te asaltan o te atracan con el señuelo de una reparación falsa. La maldad radica en tu aceptación —impuesta, prefabricada— voluntaria. ¡Aguas!

Pero a lo que iba. El Anillo Interior expulsó a la Diana Cazadora. Ya no están en pie ni el edificio ni el restaurante —¡qué vista desde sus ventanales!—, ni el cine Chapultepec, ni la Librería del Cristal. Tampoco están en pie ni el departamento en que viví, ni el Csardas ni mi café Kabah.

s16-joy1

En cambio, preside el paisaje, horripilante, fementida, fraudulenta como los atracos llanteras, la miserable Estela de Luz. Cara imborrable del calderonismo.

Mi Zona Cero.

Quedan, únicamente, fotografías.

 

img_1472

Deja un comentario