No hay grandes fotógrafos

Josef Koudelka

Antonio Sierra García

El autor de esta histórica imagen es el fotoperiodista checo Josef Koudelka (1938). Imagen tomada en 1968 cuando el Ejército Rojo invadió Praga. La fotografía invita a múltiples interpretaciones, como decía el mismo Koudelka. Consideraba que el fotoperiodista debe ser un hombre interesado “en la foto que puede contar diferentes historias a diferentes personas”. Koudelka estudió ingeniería aeronáutica en la Universidad Técnica de Praga. Desde temprana edad se inclinó por la fotografía. Participó como fotógrafo de teatro, donde aprendió, con rigor, los elementos compositivos. En 1971 conoció a Henri Cartier-Bresson y colaboró con él en la Agencia Magnum.

Encontramos a un personaje dedicado al trabajo fotoperiodístico; forma parte de esta generación que tuvo eco en la fotografía de prensa, encabezados por Cartier-Bresson. La calle fue su manantial; de allí -¿de dónde más?- se abastecieron estos fotógrafos, capturando con sus cámaras y su domino técnico, las instantáneas de la vida cotidiana.

La geometría de esta foto hace de ella un cuadro extraordinario. Como primer punto, podemos situar el centro de interés: el joven que extiende el brazo en dirección a los soldados. En su rostro se evidencia el coraje; la extensión del brazo señalando un alto le estampa mayor dramatismo. Las líneas superiores e inferiores le dan estética a la fotografía. Por otra parte, habrá que destacar la profundidad de campo; ésta se evidencia aún más con las líneas verticales que señalan el camino del tranvía y dejan la idea de movimiento. Al fondo se observa una nube que sugiere la idea de caos, tiene algo de apocalíptica. De acuerdo con la composición, se puede apreciar la textura y el volumen, sobre todo en la manga del brazo extendido del joven. Un elemento relevante es la dirección del brazo, que inicia de un punto exacto del tercio inferior izquierdo y se dirige, en diagonal, hacia el tercio superior derecho, con precisión. La luz es suave y permite observar la bruma que han dejado, quizá, las explosiones del tanque que avanza amenazante, como lo evidencia el rostro del soldado soviético.

Esta imagen ha circulado infinidad de veces, pero es de las fotos que se quedan indelebles en la memoria, como decía el mismo Koudelka en entrevista para el suplemento Babelia de El País: “tampoco creo que haya grandes fotógrafos sino grandes fotografías, que son un tipo de milagro, algo que ocurre muy pocas veces”.

 

Crédito de la foto: CZECHOSLOVAKIA. Prague. August 1968 © Josef Koudelka / Magnum Photosjosef_koude

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